El legado de la ILE en San Vicente de la Barquera
Augusto González de Linares y la Institución en Cantabria
En 1875 un grupo de profesores protestaron frente a la circular del Gobierno por imponer un control ideológico, católico y monárquico en la enseñanza universitaria. Los primeros en protestar, y en ser represaliados, fueron el químico Laureano Calderón y el naturalista Augusto González de Linares, ambos catedráticos de la Universidad de Santiago. El montañés González de Linares, nacido en la localidad de Valle en Cabuérniga, en 1845, había conocido a Francisco Giner de los Ríos durante sus estudios universitarios de derecho y ciencias en Madrid, y se había convertido en su amigo y discípulo.

En 1875, tras ser liberados del confinamiento al que el Gobierno los había sometido en distintas ciudades, Francisco Giner de los Ríos, González de Linares, Nicolás Salmerón y Manuel Ruiz de Quevedo se reunieron en la casa natal de González de Linares en Valle de Cabuérniga. Allí sentaron las bases para la creación en 1876 de la Institución Libre de Enseñanza. La Institución fue, entre otras cosas, uno de los núcleos desde los que se defendió tenazmente la importancia de la ciencia y la investigación para la modernización de la sociedad española.
San Vicente y las primeras colonias escolares en España

En 1887 el Museo Pedagógico Nacional, dirigido por Manuel B. Cossío organiza la primera colonia escolar española en San Vicente de la Barquera. Esta primera colonia supuso una importante innovación educativa, que apostaba por una concepción mucho más integral y enriquecedora del ámbito escolar y que incluía también la coeducación de niñas y niños, practicada por la Institución Libre de Enseñanza desde sus comienzos. Durante varios años la Corporación de Antiguos Alumnos de la Institución Libre de Enseñanza y el Museo Pedagógico Nacional compartieron esfuerzos en la organización de sus colonias escolares de vacaciones en San Vicente de la Barquera.
En el año 1903 la Corporación manda construir un pabellón financiado por el generoso donativo de Manuel Rodríguez Arzuaga, antiguo alumno de la Institución, en el terreno donado por la señora viuda de Mata, terreno que sería desde entonces conocido como el “prado de San Vicente”. En 1904, la Corporación organiza aquí su décima colonia escolar. Más tarde nuevas donaciones permiten dotar de nuevas dependencias al primer pabellón y construir uno nuevo destinado a comedor y cocina. Las colonias de la Institución, con dos turnos cada año, se suceden sin interrupción en el prado de San Vicente desde 1904 hasta 1935.
En 1936 la guerra interrumpe esta actividad. A su término, la Institución es perseguida y despojada de sus bienes. Los edificios escolares del prado de San Vicente perdieron desde entonces su función original. En 1979 la Corporación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Institución Libre de Enseñanza retomó la labor desarrollada hasta 1936 con la celebración de las antiguas Colonias de vacaciones, y comenzó así lo que se denomina la segunda etapa de las Colonias. Para su recuperación, se contó con la colaboración de la Fundación Sierra Pambley, institución sin ánimo de lucro dedicada a la educación y la cultura, creada en 1887 y muy cercana a la ILE, que cedió una de sus casas en Villablino (León).

La Corporación ha continuado por medio de las Colonias de vacaciones la labor iniciada por Manuel B. Cossío hace más de 130 años, afianzando esta como una experiencia dentro de la educación no formal. Así, las Colonias se siguen desarrollando verano tras verano, hasta la actualidad, aunque han ido cambiando su ubicación, eligiendo siempre un emplazamiento de la parte norte de nuestro país: Villablino (León), Rasines (Cantabria), Cospeito (Lugo), Arbo (Pontevedra), Esgos (Ourense), Aldea Nova (A Coruña) y Peón de Arriba (León).







